|
Gustavo
Piersanti
Sus
primeras dos palabras fueron mamá y papá, como era de esperarse,
pero causó una grata sorpresa en la familia cuando balbuceó
la tercera: “tutú”.
La pasión de Gustavo por los automóviles viene
desde aquella época, desde antes de dar los primeros pasos. Pudo
desarrollarla a lo largo de su vida, dedicándose a coleccionar
autos en escala 1:43. Estos “autitos”, como él los
llama, le permitieron ser poseedor de infinidad de clásicos, un
sueño demasiado costoso para cumplir a lo grande.
La negativa familiar frustró su deseo de ser piloto, por lo cual,
ante la falta de carreras universitarias relacionadas con los automóviles,
decidió estudiar Arquitectura, donde pudo desarrollar técnicas
de dibujo y un amplio sentido estético.
Pero su amor por los autos llegó más allá de todo
lo esperado, cuando a los 32 años pudo al fin estudiar lo que tanto
anhelaba, Diseño de autos, motivación fundamental para que
se le ocurriera realizar un programa de televisión que se dedicara
sólo a presentar en detalle vehículos clásicos, un
contenido que tanto hacía falta en la pantalla chica. Así
nació Escala Clásica, su sueño hecho
realidad. |